España ganó el partido – celebración de su centenario (?) frente a la Argentina de Maradona, suspendido dos meses por la Fifa, y de Messi, aunque no parece de ninguno de los dos. El resultado se quedó un poco corto, 2 a 1, porque fueron superiores en todas las fases del partido. La albiceleste sólo frenó el juego de la Roja a base de patadas, muchas fuera de la legalidad, que el árbitro, Allan Kelly, no supo parar.
Argentina vive una crisis de juego terrible, no sé si por falta de jugadores o por falta de criterio desde el banquillo. Puede que haya un poco de las dos cosas. Resulta increíble que un equipo dirigido por uno de los mejores jugadores de la historia del balompié no tenga una propuesta de fútbol más vistosa. Y menos, teniendo en el campo a uno de los mejores jugadores del planeta en la actualidad. Pero Messi con su selección no es el mismo jugador alegre y determinante del Barça. Un ejemplo, es que hasta ayer llevaba siete meses sin marcar con la albiceleste, desde el primer partido de la era Maradona, y lo hizo de penalti.
Es fácil ver las diferencias que hay entre la selección sudamericana y el Barça. Mientras los azulgranas tienen un estilo de juego, los argentinos siguen buscándolo. Pocas cosas están claras en el combinado de Maradona. El juego se basa en dársela a Messi. Al que le han dado licencia para moverse por donde quiera. Sin pelota, Messi es libre. Y eso perjudica al mediapunta del Barcelona que no encuentra su sitio y deambula por todo el frente de ataque. En el Barça debe ajustarse a una táctica más rigurosa. Pero es así como saca mayor rendimiento a sus virtudes. Se divierte. En Argentina se aburre.
A Xabi Alonso le ocurre lo contrario. Mientras que en su club no encuentra el sitio y su papel, en la Selección es el mediocampista total que nos maravilló en la Real Sociedad y en el Liverpool. Recuperando balones, organizando y llegando a las inmediaciones del área rival. Ayer fue el autor de los dos goles. El primero aprovechando el rechace de Romero, a tiro de Silva, tras una maravillosa jugada colectiva. El segundo al convertir el penalti, infantil, cometido por Demichelis.
El de Tolosa firmó un partidazo y disipó las dudas que ha despertado su irregular juego en el Real Madrid. Donde no se sabe muy bien cuál es su función porque unas veces juega por delante de Lass Diarra, otras por detrás y muchas veces en paralelo. Ayer, con la selección, desde el principio se hizo con las riendas del partido y, junto a Xavi Hernández y secundado por la aportación oscura de Sergio Busquets, desplegó su mejor juego.
Son los ejemplos de una selección que funciona y otra que no. Una selección que ha logrado la clasificación sin perder ningún partido y otra que lo hizo a última hora. Pero Argentina y España, de cara al Mundial, tienen las mismas posibilidades. Los grandes, como Argentina, se crecen ante las adversidades.
Escrito por Alexis Vicente
El pasado jueves (27/08/09) se celebró el sorteo para determinar los
Escrito por Alexis Vicente
Escrito por Alexis Vicente 

Se acabó el culebrón del verano, Xabi Alonso ya forma parte del segundo proyecto de Florentino Pérez. El martes a la tarde se cerró el traspaso y ayer, después de pasar el habitual reconocimiento médico, se unió a los que van a ser sus compañeros la próxima temporada y cuatro más. Con la contratación del mediocentro guipuzcoano se cierra, salvo sorpresa, la puerta de las incorporaciones y ahora la dirección deportiva, y en especial Jorge Valdano y Miguel Pardeza, tienen que coloca y deshacerse de los descartes y recuperar parte del dinero invertido en los fichajes de esta temporada (256 millones de euros). El presidente, que vuelve al puesto tras tres años, ha cumplido su promesa de traer craks mundiales, españoles de primer nivel y canteranos. Ahora toca hablar de fútbol, pero antes me gustaría hacer un apunte.
Se terminó el culebrón Eto’o. El delantero camerunés llegó la semana pasada a un acuerdo con el Inter de Milan y el Barça se desprende así de uno de los jugadores más desequilibrantes y polémicos, a partes iguales, de los últimos años. Es innegable su calidad, su esfuerzo, su sacrificio y su capacidad goleadora. Que en el lustro en que ha defendido la casaca blaugrana ha sido uno de los mejores de la historia del club, con el triplete de la temporada pasada como guinda. Pero como declaró Pep Guardiola, el pasado lunes, la salida del delantero era “lo mejor que podía pasar”.
El nuevo Real Madrid disputó ayer su primer partido de pretemporada. Nada del otro mundo. Un partido típico de estas fechas contra un equipo muy inferior, a pesar de ser segundo en la liga irlandesa, y en el que la única atracción era ver los primeros minutos de los fichajes blancos: Cristiano Ronaldo, el gran fichaje del nuevo proyecto, y Karim Benzema, autor del único gol. Kaká, el otro gran fichaje, y Albiol aún están de vacaciones por haber disputado la Copa Confederaciones y habrá que espera para su debut. Garay, fichado y cedido el pasado verano al Racing y ensombrecido por el macro proyecto, también disputó sus primeros minutos en el centro de la defensa pero su nombre figura en la lista de posibles bajas.
Cuando ya se daba por hecho que la selección española se enfrentaría a la brasileña en la final de la Copa Confederaciones, EE.UU. nos ha recordado ese tópico futbolístico que, con la euforia de la Eurocopa y