Fallece Ignacio Eizaguirre, el portero elegante

ignacio_eizaguirre
Ha fallecido Ignacio Eizaguirre (1920-2013), un mito de las porterías en las décadas de 1940 y 1950 y recordado por su elegancia bajo palos. Nacido en San Sebastián, militó en la Real Sociedad (en dos etapas), en el Valencia, club en el que jugó nueve temporadas y se retiró bajo los palos de Osasuna. En el equipo navarro tuvo el récord de ser el jugador más longevo hasta que lo batió Ricardo hace un par de temporadas. Fue 18 veces internacional y alternó la portería con Ramallets, también fallecido recientemente, en el Mundial de Brasil 1950 (jugó dos partidos).

Eizaguirre fue el portero del Valencia en una de las mejores épocas del club ché. Allí ganó las tres Ligas y una Copa del Generalísimo que figuran en su palmarés, además de ser el guardameta menos goleado de la Liga en las temporadas 1944 y 1945. En el club valenciano ha sido un referente para todos los jóvenes porteros y considerado el mejor portero de la historia por sus características: dominador del área, potente, ágil, muy espectacular (palomitero) y, sobre todo, elegante. También se tiene buen recuerdo de él en Donosti. Los aficionados realistas, con motivo del centenario, le votaron como mejor tercer guardameta de la historia de la Real Sociedad, por detrás de Arconada y Esnaola.

Como casi todos los portero de aquella época jugaba sin guantes. En alguna entrevista explicó que la diferencia entre los porteros de ayer y hoy es la sensibilidad: “Con estos guantes grandes y gordos de ahora se paran muchos balones sin hacerle a uno daño, pero… ¿dónde queda ahora la sensibilidad? ¿Quién se pone guantes para acariciar a una mujer?”. Él sólo se ponía unos de lana, muy ajustados y finos, cuando llovía, para que no se le escurriera el balón. De los porteros de ahora, señalaba, que pocos son los que blocan el balón, “escupen la pelota”.

El portero nace portero, y más Eizaguirre, hijo de Agustín Eizaguirre también guardameta– que jugó en la Real Sociedad y que optó por abandonar improvisadamente los JJOO de Amberes 1920 porque veía que Ricardo Zamora era insustituible-. Ignacio contaba así cómo había elegido evitar los goles: “Yo, con diez años, empecé a jugar en la playa de La Concha. El portero es un personaje algo loco, que se dedica a evitar a manotazos los goles, que es lo que quiere ver la gente que va al campo. Yo soy uno de esos locos. De mi se decía que hacía muchas palomitas, pero no las hacía adrede, la verdad es que no jugaba pensando en lucirme, era mi estilo. Hay que nacer con estilo para hacerlas, no es nada fácil”.

[Publicado originalmente en Kirolmania]

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s