El año que el Twente dejó de aburrir

El Twente ha logrado por primera vez en su historia el campeonato de liga, que añade a un palmarés en el que sólo destacaba la Copa conseguida en 2001. Lo ha conseguido en el último partido y haciendo inútil la goleada del todopoderoso, al menos en Holanda, Ajax. Estas victorias son las que hacen grandes a los campeones y mantienen vivos los campeonatos. Mientras hace una semana nos preocupaba la falta de candidatos en la Scottish Premier League, la Eredivisie ha dejado claro que cualquiera que demuestre cierto nivel y una propuesta de juego vistosa puede ser campeón aunque no siempre fue así.


El AZ Alkmaar abrió la veda el año pasado. El panorama futbolístico se rindió a la propuesta del equipo de Van Gaal, que acabó con el dominio de 27 campeonatos repartidos entre los tres grandes de Holanda (Ajax, PSV y Feyenoord). Este año no lo han podido repetir por la ausencia del ideólogo y un cúmulo de despropósitos entorno a Dirk Scheringa, presidente y gran motor de la trayectoria reciente del AZ. Pero otro club modesto, Twente, y presidido por otro emprendedor, Joop Munsterman, ha recogido su relevo y otro año más los grandes dominadores de la liga oranje se quedan en blanco.

El éxito de los Tukkers se basa en tres pilares. El mencionado Munsterman, que se hizo con el club cuando estaban en quiebra en 2003. Presentó un plan de viabilidad económica y le otorgó nuevos bríos, patrocinadores, ingresos -amplió, por ejemplo, el estadio De Grolsch a 24.00 aficionados- y éxitos deportivos. Suya fue la decisión de ofrecer el puesto en la dirección deportiva al denostado (en Inglaterra, al menos) Steve McClaren, segunda columna del éxito. Tras el segundo puesto de la temporada pasada, arrancó la campaña con mayor atrevimiento buscando sacar el máximo provecho del estilo holandés: la facilidad de espacios y la fragilidad de las defensas rivales.

Para eso ha contado con un tridente ofensivo que se complementa a las mil maravillas y en el que destaca Bryan Ruiz, el tercer vértice del éxito. El ariete costarricense llegó para hacer olvidar a Arnautovic y lo ha conseguido con creces. Su sensacional campaña no ha pasado desapercibida y le ha colocado en las agendas de los mejores equipos de Europa.

No tiene grandes nombres, pero juega al fútbol con decisión, sin problemas en defensa, creativo en la medular, apoyado en los costados e inflexible en el gol. Un estilo bastante alejado de aquel (lento y bronco) que le hizo ganarse el apodo de “boring Twente” en la década de los 80. Ya forman parte de la historia del fútbol holandés y sus aficionados pueden estar orgullos de ellos, aunque nunca les han dejado caminar solos.

Síguenos también en Facebook y Twitter.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s