Repaso a la primera jornada de la Copa Confederaciones.

Los partidos de ayer dejaron claro lo que ya nos suponíamos, el Grupo B es el más fuerte. Los partidos entre Brasil y Egipto y EE.UU. e Italia, por diversos motivos, fueron más competitivos que los del grupo de España, que es netamente superior a sus rivales como demostró ante Nueva Zelanda y se intuye que ocurrirá lo mismo contra Irak y Sudáfrica, después de ver el pobre juego que desplegaron en el partido inaugural.

Flaco favor le hizo ese primer partido a una competición que pretende alcanzar mayor relevancia internacional y dejar el sambenito de ser una fuente de ingresos extra para la FIFA. El partido entre Sudáfrica e Irak (0-0) no aportó nada futbolísticamente y apoyo la tesis del bajo nivel de los países participantes en la competición. Lo más destacable el entusiasmo de los aficionados sudafricanos que, a pesar del poco juego, no dejaron de animar y bailar durante los noventa minutos. Otro baile fue el de España que a los veinticinco minutos ya ganaba por 0 a 4 a los neocelandeses (0-5 al final).

En la jornada de ayer no hubo grandes sorpresas. Las dos favoritas, Brasil e Italia, se impusieron a sus rivales aunque no sin pasar apuros. La selección italiana ha perdido el juego colectivo que le hizo ganar el Mundial de 2006 y, que históricamente ha caracterizado a los azurros, hay que añadirle el cambio generacional y el bajo nivel de algunas de sus estrellas. Contra EE.UU. se le pusieron las cosas difíciles, a pesar de jugar con uno más, hasta que apareció (salió del banquillo) en plan estelar el bambino del Villarreal, Giuseppe Rossi, que metió dos golazos y se erigió en digno sucesor de los clásicos mediapuntas italianos, como Roberto Baggio, Alex Del Piero y Francesco Totti. Al final 1 a 3 para los italianos.

En el partido anterior Brasil ganó de penalti en el último minuto. Los cariocas hace tiempo que no ganan un partido con la autoridad que pide su historia. Encarrilaron el partido pronto y se fueron al descanso con una ventaja de dos goles gracias a los fallos defensivos de los faraones, muy flojitos en las jugadas a balón parado. En la segunda parte los campeones africanos demostraron su calidad y en un minuto empataron el partido gracias a los goles de Shawky y Zidan, el mejor jugador de la Copa África 2008, demostró su velocidad y versatilidad. Sólo Kaká, que junto a Elano sostuvo a los pentacampeones, intentó responder con intermitentes contragolpes al asedio africano. Cuando parecía que el partido acabaría en empate Al Muhamadi cometió un penalti infantil. Cogió el balón el 10 de la canarinha y evitó la sorpresa.

Mañana empieza la segunda jornada. España tiene otro tramite frente a Irak (16:00) y los anfitriones, Sudáfrica, tienen la posibilidad de dar una alegría a sus seguidores contra Nueva Zelanda (20:30). El miércoles quedan los partidos del grupo B: Brasil – USA (16:00) y Egipto – Italia (20:30). Hasta las semifinales no se esperan grandes partidos, salvo el partido del domingo entre Brasil e Italia aunque los dos no están en su mejor momento. Por lo que no hay que descartar que los egipcios se cuelen en la siguiente fase. Del grupo A, cualquiera puede acompañar a España.

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